La meditación ofrece un calmado equilibrio para el estrés producido por la vida moderna, tanto como la naturaleza física de las artes marciales.
También, proporciona el eje vertical para ponernos en contacto con nuestra propia divinidad.
Meditar es ir al encuentro de la naturaleza interior. La filosofía taoísta es la búsqueda de la unidad disolviendo los opuestos. Al quedarnos quietos y en silencio meditando, asumimos que si no encontramos aquí y ahora lo que andamos buscando, tampoco lo vamos ha encontrar afuera.
Meditar es observar y comprender la naturaleza de la mente, conocer a fondo su funcionamiento, sus mecanismos. No existe ciencia ni investigación mayor que la que lleva a cabo el iniciado tratando de comprender su propia mente.